Más que café

En Alquimista llevamos un tiempo colaborando con la asociación ASPANRI, que trabaja para integrar en el entorno laboral a personas con capacidades diferentes.

No es la primera vez que lo hacemos. De hecho, en el pasado esta colaboración ha ido más allá de unas prácticas y ha terminado formando parte de nuestro equipo.

Hoy volvemos a vivir ese proceso.

Nuestro compañero en prácticas se ha ido haciendo poco a poco con el día a día del tostadero. Hay tareas que le gustan especialmente —como el escrutinio del café en el enfriador, buscando quakers con una concentración que ya quisiéramos muchos—, pero también participa en limpieza, inventario o envasado. Y cada día lo hace mejor.

Desde fuera, puede parecer que somos nosotros quienes damos la oportunidad.
La realidad es un poco más interesante.

Nosotros invertimos tiempo en formar, acompañar y guiar.
Pero a cambio recibimos algo que no siempre se puede enseñar: atención, compromiso, orgullo por el trabajo bien hecho. Y eso tiene valor. Mucho.

Lo que hay detrás

Para muchas personas con discapacidad intelectual, acceder a un entorno laboral real no es solo una oportunidad profesional. Es:

  • autonomía
  • pertenencia
  • autoestima
  • y, sobre todo, sentido

Trabajar no es solo producir. Es formar parte de algo.

Y cuando ese “algo” funciona, se nota en ambas direcciones.

Una colaboración real (no simbólica)

Nos gusta verlo así:

No es caridad.
No es marketing.

Es una relación donde:

  • hay aprendizaje
  • hay exigencia
  • y hay retorno

A veces más silencioso, pero muy tangible.

Como un buen café

Hay cafés que tienen aroma desde el primer momento.
Pero los que recuerdas son los que, además, tienen cuerpo y dulzor.

Este tipo de colaboraciones funcionan igual.

Aportan algo que no siempre se ve en un Excel…
pero que mejora el conjunto. Notas de sabor muy especiales.

Seguiremos apostando por esto. Porque creemos en el café bien hecho.

Y también en las personas que lo hacen posible.