En noviembre hemos cumplido ocho años tostando café. Ocho años que empiezan en un pequeño garaje, con un tostador modesto, mucha ilusión y la convicción profunda de que el buen café no necesita fuegos artificiales, sino constancia, honestidad y trabajo bien hecho.
Alquimista Coffee Lab nació en 2017, construido desde cero, sin deuda, con fondos propios y familiares, y con la experiencia acumulada tras pasar por un tostadero del área de la Bahía de San Francisco. Aquello fue la chispa; lo que vino después fue el fuego que hemos mantenido vivo todos estos años.
El camino no ha sido fácil. Hemos crecido despacio, como crecen las cosas que buscan durar: construyendo orgánicamente, sin invertir en publicidad masiva ni en envases vistosos que cuesten más que el grano que protegen. Nuestra apuesta siempre fue clara:
que el valor esté dentro de la bolsa, no fuera.
Con el tiempo fueron llegando pasos naturales: cambiamos de máquina, mejoramos instalaciones, adoptamos la marca más fiable del mercado para seguir elevando la calidad y desarrollamos incluso nuestro propio software de control de tueste, creado “in-house”, a medida de cómo entendemos este oficio.
En estos ocho años han pasado por nuestras manos cientos de cafés de fincas distintas, y junto a vosotros —nuestros clientes, amigos y cómplices en esta aventura— hemos viajado a Etiopía, Brasil, Colombia, Honduras, Ruanda y más, sin salir de Sevilla. Cada origen, cada cosecha, cada tostado ha sido una historia compartida.
Desde el principio tuvimos clarísimo que el proyecto debía caminar junto a una cafetería. Porque el mundo del tostador y el mundo de la taza tienden a separarse: uno promete cafés imposibles; el otro lidia con el día a día, con máquinas, manos, tiempos y clientes reales.
Mantener un pie en cada orilla ha sido nuestra manera de unir esos dos mundos y de asegurar que el café que tostamos no solo se entiende, sino que se siente.
Hoy, después de ocho años, lo que sentimos es gratitud.
Por la confianza, por el boca a boca, por seguir eligiéndonos aunque nunca fuimos de grandes campañas.
Por crecer con nosotros.
Por permitirnos seguir tostando, aprendiendo y mejorando.
Alquimista Coffee Lab no sería nada sin quienes estáis ahí, taza a taza, año tras año.
Gracias por acompañarnos en este viaje.
Seguimos —con pasión, con esfuerzo y, sobre todo, gracias a vosotros.









